miércoles, 15 de abril de 2015

DICTADOS

La nostalgia del viejo regente no era exagerada dado el homenaje que sus frívolos vasallos le hicieron
,
tras
la ovación que cerró la fiesta de su coronación. Cada vez que evocaba los orígenes de su mandato en la
villa no podía evitar un llanto pasajero recordando cómo les privaron de su libertad. Sus siervos no habían
dudado en refugiarse al abrigo de un
prodigioso monje que les había protegido contra los salvajes
extranjeros del lejano Oriente. Su coraje e inteligencia fueron el germen de la victoria que les convirtió en
un gran imperio

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